MEJORES DEPÓSITOS - AGOSTO 2026
Un depósito bancario es un producto sencillo y conservador. Consiste en entregar nuestro dinero a una entidad bancaria durante un periodo de tiempo determinado, a cambio de recibir unos intereses previamente establecidos.
Por ejemplo, si contratamos un depósito de 10.000 € al 2,5% durante 12 meses, al finalizar el plazo recibiríamos aproximadamente 10.250 €, antes de impuestos.
A diferencia de la renta variable, conocemos desde el principio cuál será la remuneración del depósito, siempre que mantengamos el dinero hasta el vencimiento y cumplamos las condiciones establecidas por el banco.
Además, los depósitos de entidades adheridas al correspondiente Fondo de Garantía de Depósitos (FGD) cuentan, con carácter general, con una cobertura de hasta 100.000 € por depositante y entidad. Esto convierte a los depósitos en una herramienta interesante para obtener una rentabilidad de nuestros ahorros que no vayamos a utilizar en un periodo de tiempo, con un nivel de riesgo muy reducido.
TIEMPO DEL DEPÓSITO
Una de las decisiones importantes al contratar un depósito es elegir durante cuánto tiempo queremos mantener nuestro dinero depositado. Aunque pueda parecer que cuanto más largo sea el plazo, mejor, no es así.
Imaginemos que contratamos hoy un depósito a cinco años al 2,5%. Si dentro de un año los bancos empiezan a ofrecer depósitos al 3,5%, nuestro dinero seguirá comprometido al 2,5% durante los cuatro años restantes. En cambio, si contratamos un depósito a 12 meses, cuando llegue el vencimiento podremos recuperar nuestro dinero y decidir qué hacer con él en función de las condiciones que existan en ese momento.
Por eso, los depósitos a plazos relativamente cortos, como 12 meses, ofrecen una combinación interesante entre rentabilidad, seguridad y flexibilidad. Una vez vencido el depósito, podemos buscar una nueva oferta, reinvertir el dinero, utilizarlo para otra inversión o simplemente mantenerlo disponible.
Esto no significa que un depósito a 12 meses sea siempre mejor que uno a más largo plazo. Si encontramos un depósito a varios años con una rentabilidad significativamente superior y sabemos que no vamos a necesitar ese dinero, puede tener sentido asegurar ese tipo de interés durante más tiempo. La clave está en comparar la rentabilidad ofrecida con el plazo y valorar cuánto necesitamos mantener disponible nuestro dinero.
DEPÓSITOS MÁS RENTABLES EN AGOSTO DE 2026
Estos son los depósitos a 12 meses más rentables en agosto de 2026:




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